De media, sí. Las personas con depresión mayor suelen tener una variabilidad de la frecuencia cardiaca (VFC) en reposo más baja que las que no la tienen, y algunos antidepresivos pueden reducirla aún más. La diferencia es modesta, y la VFC no puede decirte si Índice de estrés de Baevsky Un número, sin unidad, calculado a partir del histograma de los intervalos entre latidos. Sube cuando el ritmo se vuelve más estable y menos variable, algo que Baevsky interpretaba como tensión en la regulación del organismo. Más sobre Índice de estrés de Baevsky tienes depresión ni si el tratamiento está funcionando.
Qué muestra la investigación
Varias revisiones amplias han comparado la VFC en reposo de personas con depresión mayor y de personas sin ella.
- Adultos sin medicación. Una revisión de 2019 reunió 21 estudios con 2250 adultos con depresión mayor que no tomaban medicamentos y 1982 personas sin ella (Koch y colaboradores, 2019). Las medidas de VFC como el RMSSD RMSSD Raíz cuadrada de la media de los cuadrados de las diferencias sucesivas: medida de VFC basada en cuánto difiere cada intervalo entre latidos del siguiente, en milisegundos. Refleja sobre todo la actividad vagal. Más sobre RMSSD , el SDNN SDNN La desviación estándar de todos los intervalos NN de un registro, en milisegundos. Mide la variabilidad global, y su valor depende mucho de la duración del registro. Más sobre SDNN y la potencia HF Potencia HF La varianza de los intervalos entre latidos que cae en la banda de 0,15 a 0,40 Hz, en ms²: el rango de la respiración normal. Refleja sobre todo la actividad vagal si se respira de 9 a 24 veces por minuto. Más sobre Potencia HF fueron más bajas en los grupos con depresión. En el RMSSD, la medida que muestran la mayoría de los relojes y anillos, la diferencia fue de pequeña a moderada.
- Depresión sin enfermedad cardiaca. Una revisión de 2010 reunió 18 estudios con 673 personas con depresión y 407 sin ella, ninguna con enfermedad cardiaca (Kemp y colaboradores, 2010). La VFC fue más baja en los grupos con depresión, y las personas con depresión más grave tendían a tener una VFC más baja.
- En distintos trastornos de salud mental. Una revisión de 2016 de 140 estudios encontró una VFC más baja en los trastornos del estado de ánimo, de ansiedad y psicóticos, y la diferencia se mantuvo en las personas que no tomaban ningún medicamento (Alvares y colaboradores, 2016). También encontró que la calidad de los estudios cambiaba el tamaño aparente de la diferencia.
Son medias de grupos. Los dos grupos se solapan mucho, así que muchas personas con depresión tienen una VFC corriente y muchas personas con una VFC baja no tienen depresión.
¿Y los antidepresivos?
Los medicamentos también influyen, y los resultados no coinciden del todo.
- En la revisión de 2010, los antidepresivos tricíclicos, un grupo de fármacos más antiguo, bajaron la VFC. Los ISRS (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina) y otros dos antidepresivos (mirtazapina y nefazodona) no tuvieron un efecto claro (Kemp y colaboradores, 2010).
- Un estudio neerlandés con 2373 adultos encontró que quienes tomaban ISRS, tricíclicos u otros antidepresivos tenían una VFC más baja que las personas sanas y que las personas con depresión que no tomaban medicamentos (Licht y colaboradores, 2008). Cuando los investigadores tuvieron en cuenta la medicación, la relación entre la depresión y el SDNN desapareció, y la relación con la VFC ligada a la respiración se debilitó mucho. Los autores concluyeron que los antidepresivos parecían explicar buena parte de la diferencia.
- La revisión de 2016 encontró descensos menores pero reales de la VFC con algunos antidepresivos y antipsicóticos (Alvares y colaboradores, 2016).
Así que tanto la depresión como su tratamiento pueden bajar la VFC, y con una sola medición no puedes saber cuál de los dos es la causa. Los antidepresivos se recetan por buenos motivos. No dejes ni cambies un antidepresivo por lo que marque tu VFC; si el valor te preocupa, coméntalo con el médico que te lo recetó. Para otros medicamentos, consulta ¿afectan los medicamentos a la VFC?
Por qué podrían estar relacionadas la depresión y la VFC
La VFC refleja sobre todo la rama de reposo del sistema nervioso, que frena el corazón a través del nervio vago Nervio vago El principal nervio del sistema nervioso parasimpático, que va del tronco encefálico al corazón, los pulmones y el intestino. Sus señales rápidas al corazón producen la mayor parte de la VFC de un latido a otro. Más sobre Nervio vago . Una VFC más baja en la depresión apunta a que esa influencia calmante es menor. La lección sobre el sistema nervioso que hay detrás de la VFC explica cómo funciona.
Los estudios muestran una relación, no una relación de causa y efecto. La depresión suele cambiar el sueño, la actividad, el apetito y el consumo de alcohol, y cada uno de ellos puede hacer variar la VFC por sí solo.
Qué hacer con tus propios datos
- No uses la VFC como prueba del estado de ánimo. Un valor bajo tras una mala noche o un resfriado se ve igual que uno en un día de ánimo bajo. Consulta qué puede significar una VFC baja.
- Anota los grandes cambios en tu rutina. Si empiezas o cambias un medicamento, etiqueta la fecha en tu aplicación. Tu valor de referencia Valor de referencia Tu nivel y tu rango habituales de VFC, obtenidos de semanas de mediciones tomadas siempre del mismo modo. Comparar una medición con tu valor de referencia dice más que compararla con otras personas. Más sobre Valor de referencia puede cambiar, y la etiqueta evita que leas ese cambio como una mala semana.
- Date un respiro si seguir la VFC te hace sentir peor. Un valor que baja cada mañana puede alimentar la preocupación o el ánimo bajo. Las medias semanales bastan, y no pasa nada por tomarte un descanso.
Cuándo consultar a un médico
La depresión se diagnostica a partir de los síntomas, no de una medición del corazón. El Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos (NIMH) indica que el diagnóstico requiere síntomas la mayor parte del día, casi todos los días, durante al menos dos semanas (NIMH). Entre ellos están el ánimo bajo o vacío, la pérdida de interés por cosas que antes disfrutabas, la sensación de desesperanza o de inutilidad, el cansancio y los cambios en el sueño o el apetito.
Si estás pasando por un momento difícil, habla con un médico, sea cual sea tu VFC. Si tienes pensamientos de hacerte daño, llama de inmediato al número de emergencias de tu país o a una línea de ayuda en crisis.